Hoy sentí una punzada de envidia al ver la foto de alguien conocido culminando algo que a mi me habría gustado hacer: un Máster en la Sorbonne.
Me avergüenza confesar el sentimiento (por considerarlo deshonroso) pero prefiero sacarlo de mi antes que sufrir la destrucción cancerígena que causaría si lo oculto en mi alma.
Sentí envidia y me avergüenzo.
Me falta gratitud por lo que si se me ha permitido ser y hacer hasta ahora.
Más que lamentarme comenzaré (de nuevo) a agradecer por cada cosita, pues mi vida "estaba marcada para seguir un camino" y ha sido bendecida, en cambio, por cosas y oportunidades que otros no han tenido.
Me avergüenza confesar el sentimiento (por considerarlo deshonroso) pero prefiero sacarlo de mi antes que sufrir la destrucción cancerígena que causaría si lo oculto en mi alma.
Sentí envidia y me avergüenzo.
Me falta gratitud por lo que si se me ha permitido ser y hacer hasta ahora.
Más que lamentarme comenzaré (de nuevo) a agradecer por cada cosita, pues mi vida "estaba marcada para seguir un camino" y ha sido bendecida, en cambio, por cosas y oportunidades que otros no han tenido.

