Érase una vez un ángel que tenía historias en la tierra. Era una de
esas almas angelicales a las que se les permite vivir como humanos, aprender
como humanos, amar como humanos y sentir como humanos.
Nuestro ángel tenia historias porque había encarnado varias veces.
Había sido guerrero y había luchado muchas veces. Este ángel era muy noble pero
muy orgullo. Su orgullo le lastimaba las alas y le impedía volar. Quizás por
esa razón seguía encarnando en la tercera dimensión.
